¿Eres quien dices ser? Se auténtico/a

Para mi ser una persona autentica significa “ser realmente lo que parece o se dice que se es” sin tener en cuenta modelos externos, modas, tendencias, tradiciones o creencias, y aceptando todas las limitaciones y cualidades que cada uno posee.

Este tema es complejo y delicado, y por eso en un solo post es imposible tratarlo con el detalle y el desarrollo que se merece, por tanto disculpadme pero lo expondré desde un punto de vista genérico, e iré ahondando en el tema en futuros post.

Ser nosotros mismos es mucho más difícil de lo que nos creemos. Estamos muy condicionados (inconscientemente) desde pequeños por otras personas (empezando por nuestra familia, continuando por nuestras amistades, siguiendo, por nuestra pareja, compañeros/as de trabajo...), también estamos condicionados por factores externos, y todo ello va haciendo que poco a poco "tapemos" cuan capas de cebolla nuestra verdadera esencia.




A lo largo de nuestra vida podemos descubrirnos actuando de una forma diferente a la que verdaderamente somos para no hacer daño a seres queridos (pareja, familiares, hijos, compañeros/as de trabajo…), o porque suponemos que estamos haciendo lo correcto…, y no está mal comportarnos en alguna ocasión así, siempre que seamos conscientes de por qué lo estamos haciendo (motivos/causas), siempre que hayamos analizado previamente la situación, sopesado los pros y contras, y sobre todo si no está en juego nuestro coste emocional y el de terceras personas; porque si simplemente hacemos lo que las demás personas “esperan” de nosotros, lo que estamos poniendo en juego es muy importante: nuestra felicidad; y tenemos todas las de perder. ¡Estarías jugando tu felicidad a la ruleta rusa!

Ciertamente hay muchos casos concretos en los que es inevitable dar un primer paso hacia una "gestión/adaptación social", pero hay que hacerlo desde un punto de vista sano y flexible.

El problema aparece cuando ese patrón de "gestión/adaptación" social lo instauramos en nuestro comportamiento de manera continuada actuando no del todo como realmente somos, con la finalidad de evitar críticas/opiniones negativas, malas caras, rechazo…

Este patrón es muy dado (generalizo) en personas inseguras, inconformistas o excesivamente perfeccionistas que han asumido una de estás ideas erróneas:

  1. Hay que comportarse de manera diferente en cada situación: actuar con diferentes roles que creen correctos pero no tienen por qué serlo.
  2. Se consideran insuficientes. Ésta es la peor de las dos porque deriva directamente de la autoestima, y de la autopercepción.
La autenticidad de una persona está muy relacionada con su autoestima y su bienestar personal(felicidad) 
Estas ideas pueden derivar a esas personas a desarrollar y/o potenciar un carácter influenciable, con baja autoestima o con falta de expectativas; con un comportamiento de sumisión y de evasión frente a la confrontación.

A lo largo de mi vida he conocido a muchísimas personas que han destinado cantidades ingentes de esfuerzos y energías emocionales en aparentar ser lo que no son por el miedo a ser rechazados: copiando completamente el estilo de vestir, de hablar y de moverse de otras personas; haciéndose pasar por personas eruditas conocedoras de una materia; incluso he conocido algunos casos extremos de terminar hipotecando su vida por aparentar una mejor posición económica, pidiendo préstamos personales para comprar artículos de lujo que mostraban al exterior, mientras mal comían en casa.

Esta manera de ser y de comportarse se debe a la falta de aceptación de sí mismos/as, y en ciertas ocasiones, se hace más difícil por lamentarse de lo que no se tiene en vez de disfrutar de lo que se es y sí se tiene.

¡Qué  peligrosos pueden ser los “Y si…”!
“Y si yo tuviera…”
“Y si yo hubiese sido…”


¿Estás aceptando las influencias de los demás para evitar situaciones de confrontación o para no decepcionar?


Parece fácil, pero es muy difícil actuar con integridad y honestidad hacia con uno mismo, en un mundo donde se instauró culturalmente que era bueno y positivo que la mayoría intentase parecerse a unos referentes (porque estaba de moda) en formas de vestir, hablar, actuar…

Pero hoy en día, cada vez más, (y para mi alegría) se escuchan mensajes dentro del mundo televisivo, del mundo del branding personal,… como:

“Busca tu valor diferencial” (aquellos que otros no hacen o tu haces diferente)
“Potencia aquello que es único y especial en ti”

¡Cuantos problemas me hubiese yo ahorrado si el valor diferencial se hubiese puesto en alza en la época de mi infancia y de mi juventu?! 

Contándoos un poco de mi, por la educación que me dieron mis padres y en parte por mi naturaleza un poco adogmática que traía de serie (eso decía mi padre concretamente), me hubiese ahorrado muchos calentamientos de cabeza y sobre todo muchas lágrimas: el hecho de que yo no quisiera hacer todo lo que mis "amigas" querían; el tener bastante claro lo que me gustaba y lo que no me gustaba; el hecho de que me atrajesen los ámbitos considerados más masculinos como el mundo del motor, la informática, la electrónica,... el ser bastante independiente desde muy niña, el no seguir o compartir ciertas tradiciones familiares,...entre otras cosas, hizo que fuese rechazada duramente por mi propio género en muchas ocasiones durante mi adolescencia y mi juventud, pero dentro de mí sentía (aunque no siempre de manera alta y clara) que...: ¡No iba a renunciar a aquello que realmente me gustaba, ya que me estaría traicionando a mi misma! 

En un principio y por mi ignorancia de la vida al estar en plena efervescencia juvenil, me traicioné para no sufrir dicho rechazo ¡Sí, no fui honesta conmigo misma! ¡No fui auténtica! y cuando volvía a casa lloraba en silencio porque me sentía mal, y me daba cuenta de que no era feliz. En ese entonces no le podía poner adjetivos calificativos tan claramente a mis emociones/sentimientos y a las situaciones que me acontecían, como lo puedo hacer ahora. Pero mirando atrás, me siento muy afortunada por tener los padres que tengo, porque siempre han abogado (con mensajes y hechos) en enseñarme a ser empática, pero sobre todo asertiva para poder decir y hacer aquello que sentía con respecto a otras personas.

¿Pasé por momentos duros de confusión, identidad, de soledad,...? Sí (creo que muchos de nosotros hemos pasado momentos así), pero sobre todo lo que viví me marcó considerablemente en mi adolescencia configurando aún más mi personalidad. Por eso como en muchas ocasiones he dicho: "Toda situación considerada como negativa lleva consigo un aprendizaje".

Para ello es necesario atreverse a incursionar dentro de nuestro interior para averiguar qué es lo que realmente somos, deseamos, tenemos…, para detectar si nuestras motivaciones son verdaderas o “mandatos” de otras personas que hemos interiorizado y hemos hecho como nuestras (conscientes o inconscientes).

Ten clara una cosa:

"No tienes la necesidad de depender de nadie, ni  te debes sentir culpable por no cumplir los proyectos que no son tuyos" 

A mi esta forma de pensar me liberó de muchas cadenas que tenía puestas y de las cuales no era consciente hasta que cambie mi forma de ver las cosas.


No eres autentico/a…

…cuando te sientes estresado/a, angustiado/a, frustrado/a, al querer ser “perfecto/a o cuando estás compitiendo con otras personas; cuando quieres ser/tener igual que otras personas que tienen otra vida, otros proyectos y otras condiciones de vida…, que son simplemente diferentes.

Solamente podemos competir con nosotros/a mismos/as, entre lo que somos y podríamos llegar a ser si lo intentamos

Tener la necesidad de imitar a otras personas consume muchos recursos de nuestra energía y nos aleja de nuestras propias metas, dejándonos vacíos y resentidos por dentro. 
Conseguimos todo lo contrario a lo que pretendemos.

La presión externa nos puede afectar a todos/as. A mi en muchas ocasiones lo ha hecho en el pasado, y aprendí con cada una de ellas. Ahora tengo que lidiar menos batallas y la guerra conmigo misma es menor.

Señales (algunas) para detectar que no eres del todo auténtico/a

  1. Tener miedo a mirar dentro de ti
  2. No quererse y respetarse (tener la autoestima baja) 
  3. Mentir de manera frecuente (a otras personas y a ti mismo/a) 
  4. Comportarse diferente forma de ser según la situación en la que estés 
  5. Compararse continuamente con otras personas 
  6. No ser fiel a tus ideas, pensamientos y sobre todo no ser fiel a tus valores 
  7. No saber decir no 
  8. Resistirse al cambio 
  9. No confiar en ti mismo/a 
  10. No aceptar tu vulnerabilidad y/o tus debilidades
  11. No compartir tus verdaderos pensamientos, opiniones con el resto de las personas
  12. Dar abiertamente elogios 
  13. Sigues al entorno
  14. No dar ejemplo de lo que se dice
  15. Tener vergüenza a hacer y decir ciertas cosas
  16. Etcétera
Hay un mensaje que cuando lo leí me pareció simplemente fascinante y sobre todo real, el cual puede que ya muchos/as de vosotros/as lo conozcáis, pero considero que se merece estar en este post:

Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otros. No te dejes engañar por los dogmas, es decir, vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás acalle tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario.
Steve Jobs


Como dice el gran Oscar Wilde "Se tu mismo/a, los demás puestos ya están ocupados" 


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