¡Arriba la motivación!

Por lo general (y generalizando mucho) al ser humano nos cuesta afrontar (vivir) situaciones que nos hacen daño emocionalmente.


"A nadie nos gusta sufrir, eso está claro"

Un momento de crisis suele ser considerado una situación de cambio (sigo generalizando). Y básicamente se puede definir el cambio como cualquier modificación o alteración del estado actual de las cosas (nuestras cosas), nuestro entorno...





A nivel emocional, el cambio consiste en moverse de un estado de equilibrio pasado (porque estamos estables en nuestra zona de confort), a un equilibrio futuro, teniendo que atravesar por un periodo de inestabilidad (nuestro presente-futuro inmediato). Y no siempre estamos preparados emocionalmente para aceptar pasar por ese estado y periodo de inestabilidad, aunque nos digan o sepamos que el estado futuro sea positivo.

En momentos de cambio (inesperado y no deseado), nuestra seguridad y nuestra sensación de bienestar se sienten amenazadas. Nuestra vida, nuestra “normalidad” y aparente estabilidad se interrumpen, y el miedo (entre otras emociones) es la respuesta más natural que suele aparecer.

El miedo es una de la representaciones que nos aparece frente a una situación inesperada (que consideramos no deseada) y está directamente ligada a la confianza y a la autoestima.

La autoestima constituye la base de confianza que todos necesitamos para vivir cada día. Es una actitud interior que consiste en conocerse y amarse como uno es con sus defectos y cualidades.

A más autoestima, más confianza en nosotros mismo y por tanto, menos miedo a los cambios inesperados no deseados (miedo a lo desconocido)

Los miedos al cambio que suelen ser más comunes son:

1. No sé que pasará: Es el más habitual. Tememos a lo desconocido. Por desgracia aun no podemos predecir el futuro.  Es como si nos sintiésemos obligados y empujados a seguir un camino desconocido, a oscuras y sin mapa….¿Qué emociones te embargarían?

2. No sé como actuar: El no saber qué hacer nos paraliza. TENER QUE…tomar una decisión en un estado emocional de confusión, angustia y dolor no es plato de buen gusto. Tememos que se produzcan consecuencias desfavorables.

3. No tengo las habilidades/capacidades necesarias: Cuando nos enfrentamos a una situación de cambio surgen desafíos no identificados y surge por tanto el miedo a fracasar. El creer que no poseemos las habilidades necesarias para sortear el cambio, puede primero impedir actuar de manera adecuada, y si lo hacemos nos dificulta hacerlo con efectividad. Hay disonancia entre nuestras creencias y la realidad.

Motivación =  Motivo + Acción


¡Es lo que hace que nos levantemos con energía y entusiasmo cada mañana!


Sino tenemos un motivo por el cual levantarnos diariamente de la cama, un motivo por el cual trabajar, vivir..., es bastante difícil que nos pongamos en Acción. 

Si actuamos sin dicho impulso concretado, más tarde o temprano terminaremos desinflándonos y abandonando aquello que empezamos.

Desde mi perspectiva, motivación es "aquello" que nos impulsa a conseguir algo que nos interesa, que deseamos..., de una forma dinámica y activa.

No existe Motivación sin la identificación de un "Motivo", es decir, de un PARA QUE 

Imaginemos una escalera. La Motivación es la fuerza que nos impulsa a dirigirnos hasta el final de ella que es donde está nuestra Meta/Objetivo y cada escalón que vamos subiendo serían las Acciones que iremos realizando. Aunque tengamos miedo, aunque la incertidumbre nos asalte en cada escalón que nos dispongamos a subir..., el motivo es lo que nos empuja a levantar la pierna para dar el paso, y nuestra confianza, autoestima..., es lo que determina dicho paso.

A más autoconocimiento, más autoestima, más confianza, menos emociones negativas y más Acción

Consejos para mantener ALTA la motivación

1. Dividir nuestra META/Objetivo en tareas pequeñas y concretas. Un proyecto grande y complejo puede resultar abrumador. Al dividirlo en pequeñas tareas conseguimos ver claro el camino día nos sentimos

2. Si tenemos poca energía debemos coger ese día las tareas más sencillas y rápidas. Cerrar cosas pendientes, aunque sean poco importantes, nos dará energía y fuerza para atacar otros objetivos mayores.

3. Elegir una tarea y empezar. Si nos centramos en todo lo que TENEMOS QUE hacer nos agobiaremos, apareciendo síntomas de estrés, el miedo…y la bola empieza a crecer.

4. Regalarnos pequeños premios por cada escalón subido. Y compartirlo con las personas que nos quieren y apoyan.

5. Observar la situación con perspectiva. Si nuestras opciones no son demasiado atractivas, debemos observar la situación desde lejos. Hay tareas que no nos apetece pero son necesarias para alcanzar objetivos mayores. Pensar en donde nos dirigimos nos ayuda a que no baje la motivación.

6. Es importante hacer un registro de lo que hacemos para que nos ayude a comprobar nuestro progreso.

7. Visualizar periódicamente hacia donde nos dirigimos y todo lo que hemos conseguido. Nos ayudará a no desear perder nuestra meta.

8. Hacer alguna parada. Es bueno descansar física y mentalmente, para relajarnos, recargar las pilas y ver las cosas desde fuera.


Una sugerencia...

Dedicaros un poco de su tiempo a parar y regalaros unos minutos para conoceros, ya que ahí está la base para tu desarrollo personal y por tanto profesional :-)



6 comentarios:

  1. Muy buena sugerencia la de "hacer una parada". Muchas veces vamos tan deprisa que no nos paramos a DISFRUTAR DEL AHORA que es, al fin y al cabo, lo único que tenemos. Un abrazo, Pablo

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    1. Gracias por tu consideración Pablo! :-)

      Justamente dicha sugerencia para mi es fundamental y de vital importancia, ya que cuando paramos tenemos la oportunidad de tomar aliento, tomar conciencia de nuestro entorno, de nuestra situación y podemos utilizar dicho momento para mirar las cosas desde otra perspectiva.

      Como bien dices, tener consciencia de nuestro AHORA importantísimo para avanzar.

      Un gran saludo

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  2. Hola

    Muchas veces hablamos de motivación como si fuera algo que se puede tener o perder, pero lo cierto es que la motivación es más un conjunto de procesos mentales que haemos en nuestra cabeza y que acaban convirtiéndose en unas emociones lo suficientemente intensas que nos mueven hacia aquello que queremos.

    Saludos

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    1. Totalmente cierto Nacho!

      Como bien dices el "empuje" (la motivación) no aparece y desaparece por arte de magia, sino que está compuesto por pensamientos, emociones, situaciones, acontecimientos que conforman un estado que aporta un Motivo que es el encargado de empujarnos a dar los pasos hacia aquello que queremos realizar.

      Muchas gracias por tu puntualización.

      Un saludo!

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  3. Sin miedo y con autoestima seguiré paso a paso parando en cada estación de mi viaje. Disfrutando de esos pequeños logros que me conducen y me aportan satisfacción. Despierto cada día por una nueva meta que me hace ponerme en acción. Estoy seguro que me voy superando gracias a que disfruto de todo aquello que hago. Gracias Alicia ya que he podido disfrutar de este enorme post que confirma más si cabe que lo que me llena y satisface, aquello que me mueve y pone en acción. Sin duda es la MOTIVACIÓN.

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    1. Me alegra mucho Jorge saber que has disfrutado de mi post y que te ha aportado un poco más de empuje.

      Gracias por regalarnos tus preciosas palabras.

      Un abrazo

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