Un, dos, tres ¡Me quejo otra vez!

¿Conoces a alguien que siempre se esté quejando? Probablemente.

¿Te has quejado alguna vez? Seguramente sí. Como todo el mundo. 

No es malo quejarnos de vez en cuando…para tener posteriormente una actitud proactiva. Lo que no deberíamos aceptar, es quejarnos permanentemente por casi todo sin hacer nada.

Especialistas en antropología y psicología dicen que quejarse es humano, pero por lo que parece, es más humano aún echarle la culpa a otra persona, o a la vida que es injusta…

Pero… Hay quien vive permanentemente instalado en la queja.

¿Somos conscientes de cuantas veces nos quejamos durante el día? 
¿Por qué nos quejamos frecuentemente?
¿Qué nos impulsa a permanecer en ese estado de "malestar"?
¿Cuáles son las razones ocultas que nos mantienen en ese estado de queja?


Foto: Amelia Fletcher

Si nos analizamos fríamente… (generalizando, no hablo en particular), cada vez más, solemos quejarnos con más frecuencia, y durante más tiempo. Nos quejamos de si hace frio, calor, si llueve, si hace viento…, de nuestro jefe o compañeros/as, si tenemos mucho trabajo o poco…, de nuestra pareja, de lo que han hecho o dejado de hacer o decir nuestros padres, hermanos, cuñados,  hijos…, de los políticos, de que no tenemos tiempo, de que no somos capaces de…

Lo dejaré ahí porque podría seguir ampliando hasta el infinito esta lista.

“La queja” proviene de la frustración que sentimos al ver que nuestras expectativas (lo que esperamos que ocurra, lo que nos hemos imaginado, lo que deseamos) no se han hecho realidad.

Las quejas son la expresión de un malestar interno. La mayoría de las ellas, nacen como expresión de una situación vivida como injusta: “por qué a mi”, “solamente me faltaba esto”, “todo me viene a mi”, “nadie me escucha”, “siempre me equivoco”… y nos colocan en el rol de víctimas.

Las quejas son un lamento que nos permite darnos cuenta de que algo está mal 

...sobre una situación que se ha de resolver, pero necesita de una respuesta (adaptativa) por nuestra parte para cambiar lo que nos está molestando.

Mientras no aceptemos dicho cambio y busquemos una nueva manera de vivirlo, la queja nos acompañará. No estoy hablando de que no tengamos derecho a quejarnos, pero si solo nos quedamos en la queja no nos hacemos responsables de nuestras vidas.

“Nunca debe el ser humano lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos”.
Thomas Carlyle

Por qué nos quejamos

1.  Para pretender ser “inocentes”

Nuestro cerebro es muy listo y no le gusta asumir la “culpa” (responsabilidad) de algo. Forma parte de nuestro sistema defensivo.

Al quejarnos descargamos la culpa de una situación, comportamiento, hecho…en algo o en otra persona, creyendo que con esto nos liberamos de nuestra responsabilidad. Es decir, cogemos el rol de “víctimas que nos permite sentirnos y mostrar nuestra inocencia porque nos consuela (a corto plazo).

“Declarar nuestra inocencia es también cubrirnos de impotencia”.

Quienes se quejan todo el tiempo, lo que hacen es señalar a otras personas o señalas a las situaciones como responsables de sus desgracias, no dándose cuenta (o no queriendo hacerlo) de que son dichas personas quienes las han creado.

"Nosotros decidimos cómo afrontar las situaciones: Actitud".

Algunas personas pueden utilizar la queja para no afrontar un cambio que amenaza con desequilibrar el sistema del que forman parte. Mientras nos quejamos no tenemos la “obligatoriedad” de tomar ninguna decisión.

"No nos hacemos responsables de nuestras vidas".

2. Poseer una visión de “escasez”

Es decir, dirigir el foco hacia “algo o alguien” que nos está faltando para poder ser realmente felices. Y muy especialmente cuando ese “algo o alguien” está en poder de otro.

El que se queja, de alguna manera, está cómodo en su incomodidad, e instalado en la queja.
Nos cuesta mucho comprender que la felicidad está dentro de nosotros y no se encuentra fuera o en el futuro.

Ahora bien, detrás de la queja hay información muy valiosa que nos permite detectar aquellas situaciones consideradas como no placenteras, negativas y que deseamos cambiar.

“Quejarse es el pasatiempo de los incapaces”. Hugo Ojetti

Normalmente quien se queja, atribuye el origen de todo a un agente externo (escape emocional) pero sin poder, ni querer verse como parte del problema (desconectar del intento de superación), para ser parte de la solución y tomar la responsabilidad que corresponda tomando las decisiones necesarias.

Pero la situación se agrava más porque las personas “adictas” a la queja no suelen reconocer que han hecho de la queja un estilo de vida, un hábito dañino que les coarta la posibilidad de disfrutar y vivir la vida de una manera más plena y agradable, haciendo no sólo su vida insoportable, sino la vida de sus seres queridos más cercanos quienes no encuentran la manera de lidiar con esas actitudes y algunas veces optan por apartarse, cansados de intentos frustrados de generar un cambio.

La queja cierra mentes y oídos, condenando a quien la realiza de forma rutinaria, a un tiempo improductivo y un derroche de energías

Las personas en términos generales, solemos aceptar que sobre los hechos que nos acontecen del “mundo exterior” que considerados como negativos (las amenazas), nosotros no tenemos ningún control real. ¡Totalmente falso!.

Podemos decidir ser “víctimas” de lo que “nos ocurre” y optar por la resignación (dar excusas y justificaciones) o ser “protagonistas” e iniciarnos a la acción donde podemos elegir, y nos acerque a obtener resultados diferentes.

Ello no nos asegurará que alcanzaremos siempre los resultados deseados, pero nos pondrá en el camino correcto para alcanzarlos.

“El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie y el realista ajusta las velas”.  William George Ward

Si nos parásemos un poco a revisar las cosas buenas que rodean nuestra vida, seguramente muchos nos quedaríamos gratamente sorprendidos al ver aspectos de nuestra vida que son muy valiosos y que sencillamente aceptamos como “normales” sin darnos cuenta que esa “normalidad” no es así para el resto de las personas.

Como he dicho al principio de éste post, quejarse no es muy negativo si no se usa como una excusa para abandonar nuestros objetivos deseados. El verdadero problema aparece cuando convertimos la queja en un estilo de vida.

"Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?"
Proverbio oriental.

Y ahora, tras leer este post...

¿Cuáles son tus quejas más habituales?
¿De qué aspectos de tu vida te quejas?
¿Qué finalidad buscas cuando te quejas?

En el siguiente post veremos qué hace que nos mantengamos en la queja y cómo podemos liberarnos de ella y podremos responder a las siguientes cuestiones:

¿Quién sabe escuchar tus quejas?
¿Qué cambios estás dispuesto a realizar para salir de la queja?
¿Cómo respondes a las quejas de los demás?


22 comentarios:

  1. Estupenda publicación. Quejarse es un vicio que lleva al estancamiento.

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    1. Así es Diego! Completamente de acuerdo :-)

      Un saludo

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    2. Sí, es verdad: La queja es un muy mal hábito que hay que quitarse y en vez de esto valorar más las cosas que tenemos. Permanecer en el "rol de victima" es cómodo pero no sirve para nada y sólo hace daño a la "victima" y a los que le rodean.
      Es mejor resolver nuestros problemas y así ser más felices.
      Si nos cuesta siempre habrá algún familiar o amigo que nos pueda ayudar. De esto estoy segura !

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    3. Me he sentido identificada en algunos momentos de mi vida. Y estoy de acuerdo en que es una cuestión de actitud y estilo de afrontar las cosas que a uno le pasan. Podemos elegir cómo afrontar las circunstancias negativas que nos acechan y ahí es donde nos posicionamos en el rol de víctima o en el rol de adoptar un cambio ante la situación.

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    4. Así es palm.ellen

      Has hecho una gran conclusión.

      Gracias por tu aportación.

      Un saludo :-)

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  2. me gusta este compendio de factores

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    1. Me alegra Eduar que te haya gustado :-)

      Gracias por tus consideraciones

      Un saludo

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  3. Quejarse es el desahogo de la impotencia y la pereza de buscar soluciones.

    Me gusta el post, saludos.

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    1. Muy buena frase!

      Gracias por compartirla Jorge.

      Me alegra que te haya gustado el post.

      Un saludo

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  4. Estupendo el post y la forma de exponerlo, lo comparto en mi face.

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    1. Muchas gracias Rosa por compartir, y me alegra que te haya gustado.

      EL miércoles comparto la segunda parte de este post, espero que también te guste :-)

      Un saludo y gracias

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  5. Hola! Muy buena entrada. Conozco a muchas personas quejosas, que se pierden las "pequeñas-grandes"cosas de la vida, sin disfrutar lo que tienen, por lamentarse y centrarse en lo que no tienen. Aprendí esa lección...por suerte ya. Saluditos

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    1. Muy ciertas tus palabras Soledad. Yo por suerte y por desgracia también tengo cerca a personas que han creado el hábito de quejarse.

      Me alegro que ya no forme parte de tu vida.

      Un gran saludo y gracias por tus palabras :-)

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  6. El no fomentar la creatividad en la escuela conduce al queja perpetua.
    Un saludo.
    Manel Macià

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    1. Estoy completamente de acuerdo Manel.

      Debemos aportar nuestro granito de arena en nuestro núcleos familiares :-)

      Un saludo y gracias por tu aportación

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  7. Buenos días quejarse,simplemente es la reacción a un estado!!! si dedicaramos el tiempo que dedicamos en quejarnos....podríamos utilizarlo para ser mas creativos...la creatividad simplemente consiste en conectar cosas....podríamos desarrollar un espacio ocupado en quejarte...en optar por trasformar....en realidad los problemas antes de serlos...son situaciones....crea un estado desde la situación con creatividad...y veras como lo que proyectas desde ella genera un estado de satisfacion.

    Un abrazo

    Magointerior33

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    1. Muy buen planteamiento Magointerior :-)

      Da gusto leer tus aportaciones

      Un saludo

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    2. De nada...el conocimiento y la sabiduria esta para compartirla...si algun dia deseas que compartamos me dices un abrazo...

      Magointerior33

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  8. para mi ha sido de gran ayuda ya que no me doy cuenta que me queja de todo y quiero cambiar creo que lo primero es reconocerlo
    Blanca

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  9. Cuando nos quejamos no aceptamos la voluntad de Dios, es decir el ahora. Pienso que una buena forma de cambiar nuestro enfoque con respecto a la queja es arrepentirnos de quejarnos. De ese modo nuestro corazon se preparará para aceptar la voluntad del Señor, aceptando que suceda lo que nos gusta y lo que no nos gusta

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  10. La mejor forma de combatir la queja es reflexionar en silencio y después de meditar hablar con alguien de cualquier otro tema, ser uno mismo y estar, probablemente haya desaparecido la queja, pues el aceptar nuestras emociones y nuestros estados de animo nos encontraremos mejor.

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  11. La mejor forma de combatir la queja es reflexionar en silencio y después de meditar hablar con alguien de cualquier otro tema, ser uno mismo y estar, probablemente haya desaparecido la queja, pues el aceptar nuestras emociones y nuestros estados de animo nos encontraremos mejor.

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