Supera el miedo al fracaso

El fracaso va implícito en cualquier iniciativa. La posibilidad de fallar está siempre presente, esa es la consecuencia indeseada del riesgo, pero esto no implica que no lo podamos superar o incluso evitar.

Lo importante es ser conscientes de cuánto arriesgamos, de cuál es la recompensa, que nos implicaría no hacerlo… El peor escenario es, no saber que riesgos corremos ni cuales son las consecuencias. Por eso es muy importante analizar hacia donde queremos ir (objetivo a alcanzar), qué pasos vamos a dar hacia ello, cómo los vamos a dar, cuanto tiempo nos marcamos para ello…

La probabilidad de fracasar es inversa a la preparación/análisis/conocimiento con la que iniciamos el proyecto: cuanto mejor PREPARADOS estemos, existen menos probabilidades de que nos quedemos en el camino, ya que aunque nos encontremos con dificultades, tendremos recursos y herramientas con la que superarlos (no exime de esfuerzo).


La clave esta en encontrar un equilibrio entre: no arriesgarnos a hacer algo porque creemos que nunca estamos suficientemente preparados, y en lanzarnos sin tener un mínimo de preparación (sin tener el suficiente conocimiento de causa).

Cuanto mas conocimiento tengamos sobre nuestra idea y el contexto en el que tenemos que aplicarla, más claro y concreto podremos marcar qué cosas debemos hacer y como priorizarlas.

Cuanto más y mejor conozcamos nuestros defectos y limitaciones, más claro tendremos que cualidades y herramientas necesitaremos utilizar.

Cuanto más equilibrada sea nuestra visión de la realidad y más contrastemos nuestras suposiciones, menos irreales serán nuestras expectativas y más preciso nuestro plan de acción.

¿Elegir el momento oportuno? ¿cuándo es el momento oportuno?

Desde mi punto de vista (es solo mi opinión) el momento de arriesgar es cuando conseguimos tener claridad y confianza en nuestro conocimiento. Pero por desgracia (por ahora) no existe nada que nos indique cual es el momento  adecuado; sin embargo, de la misma manera que de la observación, el conocimiento y la preparación surgen las ideas, también surge la intuición que puede sernos de gran utilidad si aprendemos a escuchar nuestra voz interior.

Pero hay que tener presente que la “preparación” nunca termina. El verdadero aprendizaje acontece a partir de que decidimos iniciar una acción, y es donde más atentos debemos estar para observar y aprender de los detalles de los diferente acontecimientos, aunque muchas veces es cuando dejamos el aprendizaje de lado a causa de la larga lista de temas/tareas a realizar.

Tener algún fracaso en nuestra biografía no garantiza el éxito del próximo emprendimiento, pero puede ayudar a emprender una acción con una visión más realista y ajustada...

Podemos considerar el fracaso como una escuela. La equivocación nos puede proporcionar información que podemos utilizar para posteriores acciones.

El fracaso no es garantía del éxito. Fracasar no es la única manera de aprender y no siempre es la más eficiente por la cantidad de recursos (materiales y personales) que puede llegar a consumir.

Fracasar nos puede ayudar a mostrarnos el camino a seguir. La idea es que la información que origina el fracaso nos puede permitir enfocar nuestros esfuerzos y así aumentar las posibilidades de alcanzar nuestro objetivo.

 “Las equivocaciones son los portales del descubrimiento” James Joyce

Motivos que nos ayudan a llevarnos al fracaso

Unos tienen que ver con nuestras ACTITUDES es decir, con aspectos psicológicos de nuestra manera de ser que nos ayudan a llevarnos a fracasar:

  • Miedo excesivo: le tenemos tanto temor al riesgo de no lograrlo (generalizando) que nos volvemos conservadores.
  • Exceso de confianza: en lugar de reconocer nuestra naturaleza imperfecta pretendemos saber más de lo que sabemos y tratamos de hacer más de lo que en ocasiones podemos y debemos hacer.
  • Perfeccionismo en los detalles: invertimos la mayor parte de nuestra energía en detalles o aspectos secundarios en lugar de realizar las acciones importantes, o postergamos las tareas en nuestro afán de que no quede ningún cabo suelto, y así nunca terminamos de planificar/analizar nuestro proyecto.
  • Inflexibilidad: avanzamos siguiendo el plan al pie de la letra sin aceptar variaciones. Esa fijación nos impide percibir factores que lo afectan y que, si no los atendemos, nos pueden llevar al fracaso. La realidad nunca es como la planeamos, por eso tenemos que estar dispuestos a adaptar nuestros esquemas a ella.
  • Imprudencia: se da cuando nos lanzamos voluntaria pero temerariamente a un proyecto para el que no estamos preparados, muchas veces por el error de suponer que las cosas son tan fáciles como hemos imaginado.

Y otro de los motivos es la falta de PREPARACIÓN y/o CONOCIMIENTO. El éxito no viene sólo con el surgimiento de una idea o de un golpe de suerte. Ambos son condición necesaria pero no suficiente: necesitamos preparación (conocimientos, habilidades, experiencia). Debemos analizar el estado de la  situación para ver cual nuestra realidad.

Los dos motivos están interrelacionados: generalmente son nuestras carencias actitudinales y aptitudinales las que hacen que no tomemos con la seriedad conveniente nuestra preparación o no veamos los errores en ella.

Para gestionar adecuadamente el fracaso...

Debemos asumirlo como lo que es: la consecuencia de un error. Una señal que nos dice “por ahí, no”. Por lo tanto, tenemos que tomar otro camino, es decir, cambiar las cosas y seguir adelante.

Es necesario, ante todo, detectarlo. ¿Hasta qué punto han de funcionar mal las cosas para que procedamos a cambiarlas?

Aquí radica la clave de la buena gestión, hay que reaccionar con rapidez y la regla podría ser: “en caso de duda, cámbialo” ¿qué opinas?.

 “Si cerráis la puerta a las equivocaciones, también la verdad se quedará fuera” Rabindranath Tagore

Supera el miedo al fracaso


1. Cuestionando tu miedo Pregúntate… ¿a qué le tengo miedo? Hasta que no sepas cual es el verdadero motivo de ese miedo al fracaso, no podrás vencerlo. ¿Qué es lo peor que podría pasar si fracasas? En ciertas ocasiones lo máximo que podría suceder no justifica el miedo.


2. Poniéndote en acción (después de haber analizado que la decisión tomada puede ser optima) Como ya he comentado en otros post, el miedo tiene un efecto paralizante que nos impide actuar y nos impide percibir la realidad con claridad. Pero te recuerdo el proverbio chino “el fracaso más grande es nunca haberlo intentado”.

Bloquea tus pensamientos negativos para que no te limiten.

“Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar” Paulo Coelho

3. Aprendiendo de quienes ya han alcanzado el éxito, y ten muy claro que si ellos se hubieran paralizado por el miedo al fracaso, nunca habrían llegado a alcanzar una meta.

Si queremos llegar al éxito...

Debemos conocer muy bien nuestro PARA QUE 

Debemos tener presente que no todo nos va a salir a la primera

No debemos permitir que la opinión de terceras personas nos desmotive si creemos en algo.


Concluyendo, el fracaso no es ni bueno ni malo en sí mismo. Todo depende de las condiciones en que se produce y cuáles son las causas que lo provocan. Un fracaso tiene causas desencadenantes pero también hay factores que lo promueven o lo mantienen. Analizar ambos tipos de variables es necesario antes de valorar como positivo o negativo una determinada situación de fracaso.

Os comparto este video donde Sara Mariner nos comenta algunas claves para superar el miedo al fracaso.





3 comentarios:

  1. Estoy contigo, como siempre, Fátima. En mi vida casi todas las apuestas arriesgadas han salido bien y, si no ha sucedido así, han servido de aprendizaje y de desarrollo personal, imprescindible para nuevas y mejores metas.

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    1. Yo si que estoy completamente de acuerdo con cada una de tus palabras. Yo no puedo decir que todo en lo que me he arriesgado ha salido bien, pero sí puedo decir que si no hubiese pasado por ello, no seria la persona que soy hoy. :-)

      Un gran saludo!

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  2. Todos los resultados que obtenemos de nuestras acciones, son solo enseñanzas. Si todas nuestras experiencias negativas las vemos de esta manera, como aprendizajes, esto nos hará corregir nuestras conductas y salir hacia adelante generando nuevas opciones.

    De esta manera cada vez, seremos mejores seres humanos.

    Saludos!

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