¿Te atreves a decir NO?

¿Cuántas veces hacemos cosas que no queremos hacer, o que simplemente no nos viene bien hacer?

¿Por que hay muchas veces que no nos atrevemos a decir que NO? 

NO, es una palabra simple, muy corta, que sin embargo nos cuesta mucho pronunciar.

Un NO tiene mucho poder: puede generar efectos negativos en terceros (no siempre), pero tiene su parte positiva: es imprescindible para defender nuestros derechos y satisfacer nuestras necesidades, evitando que otras personas se aprovechen de nosotros y nos permite mantenernos firmes y seguros en nuestras opiniones.

Para la mayoría de las personas decir NO a algo que se les ha propuesto, ha hecho, hace y puede hacerles sentir culpables. Esto ocurre cuando se rechaza una petición (razonable o no razonable desde su punto de vista) apareciendo la sensación ser egoístas, y por ello, se tiende a dedicar tiempo y atención prácticamente a todo lo que se les pide.

La consecuencia es, que a quien se le dice NO es a nosotros mismos. Pero debemos aprender a distinguir entre ser egoístas y cuidar de nosotros mismos.




Muchos pueden ser los motivos principales que nos impulsa a decir SI: la búsqueda de aprobación, la preocupación por ayudar a los demás (que es maravilloso, pero en exceso puede resultar enfermizo), para evitar situaciones de confrontación, por miedo (a las consecuencias, al qué dirán…), por inseguridad, baja  autoestima (el no sentirnos seguros hace que no nos sintamos capaces de decir NO, ante algo que sabemos que nos hace daño, nos molesta por ir en contra de nuestros valores).... Pudiendo llegar un momento en nuestras vidas, que la no “capacidad” de decir NO, nos suponga una enorme carga emocional.

"Decir NO funciona como una barrera. Forma parte de nuestro sistema inmunitario emocional"

El límite lo pones tu

"Hay momentos en los que decir SI a otros, uno se está diciendo NO a así mismo" Paulo Coelho

En muchas ocasiones nos hemos encontrado ante la dificultad de poner límites a otras personas, en cualquier tipo de interacción. En concreto, hemos tenido gran dificultad para decir NO.

Saber decir NO está directamente relacionado con nuestra capacidad de establecer qué cosas queremos en nuestra vida. 

SER CONOCEDORES DE QUIENES SOMOS y tener una definición clara de quienes somos, de dónde estamos y que queremos, nos ayuda a crear una línea divisoria de lo que vamos a permitir a otras personas. Cuando esa línea la tenemos poco definida, o la cambiamos de manera continua a causa de nuestras indecisiones, el resultado es que los demás no tienen conocimiento de hasta dónde pueden llegar con respecto a nosotros.

Una clave para ello está en llegar a SER CONGRUENTES: Es decir, que lo que pensamos, decimos y hacemos esté en consonancia. Debemos “decir NO” a lo que hemos de “decir No” (de manera asertiva), y afirmar con un rotundo “Sí”, aquello que nos va a permitir ser las personas que queremos ser, dando sentido y coherencia a nuestro ser.

Pero puede ocurrir que teniendo claro dónde tenemos puestos nuestros límites, y qué es necesario para que éstos sean respetados, no sepamos cómo transmitir el mensaje a la otra persona sin sentirnos culpables al considerar que les dañamos, defraudamos…La clave para esto es SER ASERTIVOS. 

No quiero decir con esto que no seamos flexibles (siempre que la situación no sea contraria a nuestros valores: no ser incongruentes). Sólo nosotros podemos determinar cuándo queremos ser más o menos flexibles.

El regalo de ser asertivos

"Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no." Gabriel García Márquez

La asertividad es la habilidad de expresar con respeto y consideración nuestros pensamientos, sentimientos y creencias asumiendo las consecuencias y a la vez respetar la opinión de los otros.

Para ser asertivos tenemos que pensar que tenemos derecho: A expresar nuestros pensamientos; a decir que NO; a tener opiniones diferentes a los demás; a tener y expresar nuestros sentimientos; Etc.

El principio subyacente a la asertividad es el respeto hacia uno mismo y hacia el de los demás. 

Cuando no decimos NO ante una petición incongruente para nosotros, esto provoca un descenso en la autoestima, ya que estamos anteponiendo las necesidades de la otra persona a las nuestras.

La empatía tiene un papel fundamental en este proceso, ya que al ponernos en la piel del otro, entenderemos su punto de vista aunque no lo compartamos. Esto no quiere decir que el las personas sean asertivas y empáticas ante nuestra negativa.

Eva Bach y Anna Fores nos lo cuenta en este magnífico video, que la falta de asertividad es la fuente de los problemas en la relación entre las personas y nos expone la esencia de este post.


Consecuencias de decir SI (contínuamente)  

"No hay mayor esclavitud que decí sí cuando se quiere decir no" Baltasar Gracián

El Robo de energía: Orientar continuamente nuestro comportamiento a agradar a los demás, y no tener también en cuenta hacer cosas que nos acerque a nuestro propósito de vida. Es distinto decir SÍ, desde nuestro amor y generosidad, desde nuestra consciencia y nuestra capacidad de decidir libremente, y otra muy distinta, es decir que sí porque consideramos que es nuestra única opción.

La Autoinvalidación que reduce la autoestima: En algunas ocasiones hemos podido expresar un NO en tono bajo o con algún gesto, esperando que la otra persona lo capte, creyendo que de esta forma podemos evitar la creencia de acontezca un posible conflicto. No nos atrevemos a expresar de manera clara nuestra disconformidad o nuestro punto de vista diferente, y esperamos que la otra persona capte nuestro mensaje ambiguo. Esta ambigüedad (sistema de autodefensa) nos permite desmentir nuestro mensaje, en caso de que se produzca el conflicto. Esto repetido en el tiempo nos va invalidando.

Dejar de lado nuestros sueños. Sensación de que se nos escapa la vida, y un larguísimo etcétera.

Que ganamos cuando aprendemos a decir NO

"Los límites que marcan nuestra vida no son los que nos ponen los demás, sino los que aprendemos a poner nosotros mismos" Byron Katie 

Cuando aprendemos a decir NO, dejamos poco a poco de autoengañarnos, de sentirnos culpables y culpabilizar a terceros,  dejamos de justificarnos, de complacer, renunciar y de rendirnos…aparte de aumentar nuestra seguridad, confianza y reforzar nuestra autoestima, como he comentado en varias ocasiones a lo largo de este post, empezamos a ser honestos con nosotros mismos, conectando con quienes realmente somos decidiendo libremente nuestra respuesta teniendo en cuenta a la otra persona y también nuestras necesidades.

Para dar lo mejor a los demás, debemos primero darnos a nosotros

Y para ello...

1. Tente en cuenta. Mira por ti. Negar nuestras necesidades y deseos puede parecer algo admirable pero esto nos desconecta de nosotros mismos. Creemos que si se nos tenemos en cuenta y nos damos prioridad somos egoistas ante los demás.

2. Date prioridad con respecto a tus necesidades. Gestiona tu tiempo y respétalo. Prioriza tus acciones, descansa, relájate, diviértete, etc. Te hará sentir mucho mejor contigo mismo.

  • Encuentra un balance entre el trabajo y la familia. Respete sus propias necesidades.
  • Evita demandas de personas que “abusan” o se aprovechan de ti
  • Escucha a tu cuerpo: sus reacciones. Es un gran chivato.

3. Decide lo que quieres y por que.
Analiza con sinceridad cuál es la razón por la que aceptas hacer un favor o complacer a alguien y comprueba si no es por miedo a la reacción de esa otra persona o simplemente por que después te sentirás mal contigo mismo.

4. Piensa en positivo. Eres una persona madura y capaz de tomar tus propias decisiones. La falta de confianza en uno mismo es un obstáculo para elegir bien, así que hay que combatirla desde el primer momento.

5. No te engañes. A veces pensamos que en realidad no nos importa hacer una demanda y que no nos cuesta tanto, pero en el momento que nos suponga hacer cosas que no queremos (confrontan con nuestros valores), o no podemos hacer, como influir en el retraso de nuestro propio trabajo, quedarnos sin tiempo para nosotros mismos

6. Arriésgate y después no te sientas culpable. Hablemos con claridad cuando consideremos que tenemos que rechazar una petición. Siéntete feliz por haber expresado tus deseos (siempre con respeto a la otra persona. Siento ser pesada, pero es importante), incluso si crees que te puede ayudar concédete algún premio por respetarte a ti mismo/a.

7. Estate preparado/a para una posible mala reacción. La respuesta que podemos obtener a veces puede ser desagradable, ya que no todas las personas están preparadas ni acostumbradas  a que de buenas a primeras ya no realicemos sus deseos, demandas, peticiones, exigencias… (sobre todo si tienen cierto “estatus de poder” (padres, profesores, jefes, amigos/as…) pudiendo “atacarnos” con comentarios que nos hagan sentir culpables.


Cuando aprendí a decir NO, empecé a decirme a mi y al mundo que soy una persona que pienso por mi misma (sin ser egoísta), que me conozco y valoro mi persona, mi tiempo, que aprecio mis habilidades y capacidades, que respeto mis pensamientos, que confío en mi y que estoy dispuesta a abrirme a nuevas oportunidades. Qué lidero mi vida.

El aprendizaje es largo y a veces doloroso, pero cuanto más nos conozcamos, más seguridad tendremos para decir NO cuando sintamos que es NO (evitando los límites extremos de llegar a ser Egoistas).

"Hay que decir NO a mil cosas para estar seguro de que no te estás equivocado o que intentas abarcar demasiado" Steve Jobs

¿A qué no estás diciendo que NO en estos momentos de tu vida?

¿Cuál es el NO que daría equilibrio a tu vida?

Os dejo un video de Fangoria " El arte de decir que no". Espero que disfrutéis de la canción.




11 comentarios:

  1. +Fátima Matín Abril como siempre un gusto leer tus post. Es importantísima la asertividad para todos los ámbitos de la vida, lo que pasa es que crecimos con patrones que nos condicionan muchas veces a "tener que decir SI" cuando es necesario decir NO. Por suerte, esa antigua tendencia va cambiando. Que tengas un buen día!

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    1. Tienes toda la razón Laura. Es muy importante para nuestra salud emocional y para mejorar nuestras relaciones sociales, trabajar la asertividad.

      En el video que he compartido en el post, se explica de manera muy clara qué es la asertividad y que es lo que nos aporta.

      Gracias por compatir :-)

      Te gran abrazo y feliz miércoles!

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  2. Magnífico post Fátima. Interesante, documentado, ameno, útil y bien estructurado. Me llega más porque esta mañana he tenido un episodio en el trabajo que queda perfectamente definido en tu entrada. Lo incorporo a mi bagage personal y profesional y te agradezco el compartir tu saber.
    Un saludo

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    1. No sabes cuanto me alegro Fernando de que te sea útil el post!. Realmente cuando me salen post tan largos me preocupan que puedan perder interés a la hora de leerlo, pero intento conseguir que sean de fácil lectura y entendimiento.

      Yo soy quien te agradece a ti que me acompañes y regales tus opiniones.

      Un gran saludo y feliz fin de semana :-)

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  3. Magnífico post Fátima como siempre, aprender a ser más asertiva es uno de mis propósitos para este año, así que me tomo tus consejos al pie de la letra.
    Un saludo

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    1. Gracias a ti Noelia.

      Ciertamente la asertividad se debe trabajar, pero es una poderosísima herramienta que nos aporta felicidad y tranquilidad y beneficios a la hora de relacionarnos con otras personas (Habilidades Sociales).

      Así que sigamos trabajando en ello :-)

      Un gran saludo y gracias por compartir tu opinión!

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  4. Seguiremos los consejos al pie de la letra, si es posible, claro está, pero procuraré hacerlo

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    1. Espero que te sirvan de apoyo, ya que cuanto más nos conozcamos, más asertivos podremos ser y más felicidad interior y exterior alcanzaremos.

      Te deseo todo lo mejor y gracias por aportar tu opinión :-))

      Un saludo

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  5. Fátima me ha encantado este post. Nos estás mal acostumbrando con artículos tan buenos :)

    Un saludo,
    Víctor Martín

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    1. Muchas gracias Víctor, me alegra mucho que te haya gustado el post! :-)

      Te estoy muy agradecida por compartir tus palabras aquí.

      Un saludo

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  6. Un post genial. Hoy precisamente he estado comentando con un compañero la historia de un conocido que le costaba horrores decir NO. Concertaba varias citas al mismo tiempo, hacía cosas que realmente no quería, terminaba exhausto por la cantidad de tareas que tenía diariamente y que no le aportaban nada, su vida era harta complicada por su incapacidad para decir NO. Ese fue principalmente el motivo por el que vino a verme.

    Entiendo que va ligado a la aceptación y a los miedos provocados por ésta. Una persona que se acepta no tiene problemas en decir no. No tiene miedos a la repuesta de terceros. Es capaz de mostrarse tal y como es.

    Os imagináis un mundo en el que todos digamos lo que pensamos sin miedo a lo que piensen los demás?? sería viable??

    Salu2

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